Resultado de imagen de imágenes de juicios

¿Un pueblo en el banquillo?

Así tituló El País el artículo publicado el 26 de noviembre. Pero no es un pueblo el que está en el banquillo, son sus gobernantes.
Causa verdadero rubor leer lo que el autor escribe, sin contrastar, haciendo la pelota, dando una información falsa y frívola.
No es cierto que VxT echara de “forma sorprendente” al Partido Popular del gobierno: fue gracias al apoyo del Grupo Municipal Actúa, que confió en la presunta honradez de estos políticos y en la supuesta entrada de aire fresco al Ayuntamiento.
A parte de esto, todo el artículo destila odio y rencor, está escrito al dictado de sus protagonistas, que como ya es habitual en ellos, mienten, descalifican e insultan sin despeinarse.
Esa imagen de abanderados del ecologismo y la justicia, en especial de la alcaldesa, nada tiene que ver con los hechos que vivimos día a día bajo su mandato. Es preciso señalar que su primera movilización no era por defender un espacio verde: era por defender el espacio que se hallaba delante de sus casas.
Una vez que gobiernan, demuestran que el ecologismo les importa poco, talando árboles a diestro y siniestro, alicatando espacios naturales hasta convertirlos en jardines domésticos, matando a familias enteras de jabalíes con nocturnidad y alevosía, sin consultar con la oposición ni con el Consejo de Medio Ambiente.
Desde que gobierna VxT, la imagen de Torrelodones se ha deteriorado hasta lo indecible en su esfuerzo porque se hable de ellos más allá de nuestras lindes, aunque sea denostando a nuestro pueblo y sus gentes.
La alcaldesa no ha desaprovechado ninguna oportunidad de calificar a los ciudadanos de “guarros”, “cínicos” e “incívicos” cada vez que le han colocado un micrófono delante. Y por si fuera poco, también hablan de la mafia reinante en el municipio, como si hubiéramos andado a tiros por la calle y en constante ajuste de cuentas. Imagen ésta que se incrementa con la última ocurrencia de estos señores de VxT que dan a entender en ese artículo que por aquí vivimos en perpetua guerrilla entre “oriundos y colonos”, que lo único que demuestra es un complejo de inferioridad no superado que les empuja a denostar lo que se envidia.
Hablan también de la cantidad de asuntos de juzgados con los que tienen que lidiar. Nadie se dedica a denunciar por gusto. Si se les denuncia es porque hay motivos y no siempre ganan, pero de la cantidad de ocasiones en las que pierden no se habla. Tienen aún asuntos pendientes que no son “menores” como afirman, porque cuando un gobernante comete delitos nada es menor: todo es un atentado contra el ciudadano y contra la confianza depositada.
Han perdido numerosas causas que han costado mucho dinero al bolsillo del contribuyente… y lo que queda.
Por último, no podemos pasar por alto la ofensa perpetrada contra D. Serapio Calvo, exalcalde de Torrelodones. Mienten compulsivamente al afirmar que este señor se querelló porque no ganó el concurso. No es cierto: se querelló porque el edificio elegido estaba fuera de normativa y esto lo confirma el hecho de que se aprobó en pleno una modificación de la normativa, gracias a la mayoría absoluta de VxT, para dar cobertura legal a la adquisición inmediatamente después de realizarla.
Serapio Calvo no pedía nada en su querella. Nada le iba a beneficiar si ganaba. Solo lamentaba profundamente que el Ayuntamiento de su pueblo incurriera en irregularidades.
También debemos destacar que D. Serapio Calvo no fue un alcalde que construyó un colegio, como dice el artículo. Bajo su mandato, Torrelodones obtuvo el colegio Nuestra Señora de Lourdes, el Instituto Diego Velázquez, el Centro de Salud, el polideportivo y la piscina municipal (ahora convertida en un aparcamiento), el parque Prado Grande y adquirió infinidad de metros de suelo para el municipio.
Nadie después de Serapio ha creado nada tan importante para nuestro pueblo.
Lo menos que se merece es RESPETO.